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El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por la producción de movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios (tics motores) y la emisión de sonidos vocales involuntarios (tics vocales).

Los primeros síntomas del síndrome de Tourette se observan casi siempre a partir de la niñez, iniciándose generalmente entre los 7 y 10 años de edad.

El curso de la enfermedad varía entre pacientes. Los tics van y vienen con el transcurso del tiempo y varían en el tipo, frecuencia, sitio y severidad del tic. Así, aunque el síndrome de Tourette puede manifestarse como condición crónica con síntomas que persisten durante toda la vida, la mayoría de las personas que padecen de síndrome de Tourette presentan la máxima severidad de los tics durante los primeros años de adolescencia y van mejorando al avanzar hacia la fase más tardía de la adolescencia o al comienzo de la edad adulta.

Los tics a menudo empeoran cuando la persona está excitada, cansada o padece de ansiedad y se atenúan durante la realización de actividades calmadas o que requieren de concentración.

Existen medicamentos efectivos para aquellas personas cuyos síntomas interfieren con su funcionamiento diario. Sin embargo, debido a que los síntomas del tic no siempre producen discapacidad, no todas las personas con el síndrome de Tourette requieren de tratamiento farmacológico.

El tratamiento psicológico puede ser especialmente útil para ayudar a adaptarse mejor al trastorno y a manejar los problemas sociales y emocionales secundarios que a veces ocurren como consecuencia del mismo.

 

Anna Vilar Garcés

Psicóloga Clínica colegiada 19-395

 

 

¿Qué es la terapia miofuncional?

Es la disciplina que se encarga de prevenir, valorar, diagnosticar y corregir las disfunciones que pueden interferir, tanto en la producción del habla como en las diferentes estructuras del sistema orofacial.

 Normalmente el TMF se suele asociar al tratamiento de la deglución atípica o dislalias, aunque son muchos los campos de intervención además de los relacionados con la ortodoncia.

Así pues las áreas de aplicación de la TMF son;

 - Patologías funcionales (dislalias, degluciones atípicas).

 - Malformaciones faciales, craneales y bucales (disglosias, maloclusiones, fisura palatina, etc).

- Patologías neurológicas o neuromusculares (disfagia, disartria).

 - Secuelas quirúrgicas s de AVC o TCE.

 - Post-intervenciones de la zona oral.

– Cirugía de tumores de cara o cuello.

- Cirugía plástica reconstructiva.

 - Roncopatía.

 - Pacientes geriátricos, enfermedades neurológicas o degenerativas, TCE, niños prematuros, etc.

En general cualquier trastorno, síndrome, traumatismo y / o enfermedad en la que la funcionalidad de la musculatura orofacial queda comprometida.

La intervención puede ser activa, con participación voluntaria del paciente, o pasiva sin su participación. Esta reeducación se basa principalmente en la ejercitación específica, mediante Praxis (ejercicios orofaciales), masajes, estimulación mecánica, control postural, etc. Tiene como finalidad conseguir un equilibrio muscular orofacial que permita realizar adecuadamente patrones neuromotores del comportamiento del sistema orofacial.

La terapia miofuncional son procedimientos y técnicas para:

 - Equilibrar o compensar las estructuras  implicadas y las estructuras musculares a nivel orofacial.

- Crear nuevos patrones neuromotores del comportamiento y llegar a su generalización.

 - Reducir las parafunciones.

 - Mejorar la estética del paciente. Objetivos de la Terapia Miofuncional (TMF)

 - Explorar y valorar las alteraciones que pueden aparecer, tanto a nivel estructural como funcional, respeta a la respiración, masticación y deglución.

- Hacer un diagnóstico miofuncional, definiendo las alteraciones estructurales y funcionales que se observan desde un punto de vista cualitativo.

 - Diseñar un plan de intervención individualizado para cada caso, que consistirá en la  ejecución de ejercicios, supresión de hábitos y tomar conciencia de los nuevos patrones adquiridos. El tratamiento se diseñará teniendo en cuenta el nivel cognitivo del paciente.

 

 - Coordinar la intervención miofuncional con otros profesionales, como pueden ser los fisioterapeutas, etc. Decidiendo la manera de intervenir y valorando de forma conjunta la evolución del caso.

 

Silvia Salmoral Martínez Logopeda Col. 3831

01 Marzo 2016

Es conocido por todos que en procesos de separación y divorcio, y no solo en el proceso sino durante los años de infancia y adolescencia de los hijos, aunque incluso en un inicio la separación haya sido amistosa ciertas actuaciones por parte de nuestra ex pareja que no prevemos y que nos resultan incorrectas van generando disputas entre los padres que acaban afectando al estado emocional y de conducta de los hijos.

En ocasiones, uno de los progenitores o los dos, realizan comentarios negativos a los niños sobre la vida del otro progenitor que generan confusión e incluso sentimientos de rabia/culpa/ responsabilidad en relación a la situación vivida. Muchos de estos comentarios o actitudes no son del todo conscientes y poco a poco vamos perdiendo el norte en este proceso. De hecho, muchas personas no entienden como ciertos padres pierden tanto la compostura o no controlan sus verbalizaciones. No obstante, si una situación se da tan a menudo y tiene tan alto índice de prevalencia, quiere decir que es un proceso difícil de controlar y que de manera paulatina nos vemos inmersos, incluyendo también la figura que tanto queremos salvar que es la de nuestros hijos.

A este concepto en el cual uno de los progenitores introduce creencias negativas, infundadas o no, acerca del otro progenitor, haciendo que el hijo crea estos actos de manera que acabe actuando en consecuencia, se le llama alienación parental. El conjunto de síntomas que el niño puede llegar a presentar producto de esta situación, se le llama Síndrome de Alienación Parental. No obstante, aunque el término alienación parental sí que está reconocido en el ámbito jurídico, en el ámbito científico no lo está, por lo que no está incluido en el manual de trastornos mentales (DSM-V) ni lo incluye la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aún así, el concepto y las características de las que hablamos sí que se pueden identificar, prevenir y solventar, con el objetivo de que los niños sufran lo menos posible en estos procesos y en los años que le quedan viviendo entre dos hogares.

A continuación, exponemos una serie de recomendaciones a tener en cuenta con el objetivo de perjudicar lo menos posible a nuestros hijos en un proceso duro en el cual los niños están especialmente vulnerables por los cambios sucedidos en sus vidas y por la situación de pérdida (dependiendo de la custodia) que pueden estar experimentando:

-          Si no tenemos buena relación con la madre o padre biológico del niño, intentar aparentar que sí que hay buena relación. Cuando nos llame, hablar de forma educada e incluso preguntar qué tal está, aunque la otra persona no esté por la labor al otro lado del teléfono. Nuestro hijo estará mucho más tranquilo si tiene la sensación de que sus padres se llevan bien aunque hayan decidido separarse.

-          No hacer verbalizaciones negativas sobre el otro progenitor delante de ellos; ni referente a actos o situaciones con las que somos críticos.

-          No desacreditar las pautas de conducta (castigos, refuerzos) hechos por el otro progenitor. Si apoyamos el disgusto del niño referente a una pauta o castigo que ha puesto el padre o madre, estaremos formando una alianza con el  niño que no siempre estará basada en la realidad. Cuando los niños ven que sus padres no están de acuerdo, aprenden muy fácilmente a aprovechar estas desavenencias en beneficio propio, de forma que no contaran toda la verdad o pueden tergiversar las informaciones para librarse de un castigo o para que se les apoye emocionalmente.

-          No entrar a hablar de temas económicos. Cada padre tiene una situación económica diferente y si entramos a comentar lo que la madre o el padre ha pagado o no ha pagado, el niño estará aprendiendo implícitamente a relacionar el valor económico con el valor emocional. Por ejemplo: “Mi padre me está diciendo que mi madre no me paga el colegio, con lo cual no se preocupa por mis estudios. Si mi padre se enfada tanto porque no me paga los estudios y eso quiere decir que no me quiere, yo valoraré que si en algún momento alguien no me compra algo que yo considero que necesito, eso quiere decir que no se preocupa por mí”.

-          Por último, y quizás la recomendación más difícil a seguir: aunque nos llegue que él o la expareja está hablando mal de nosotros lo mejor es no entrar al trapo a descalificar también al progenitor que ha iniciado la disputa. Lo recomendable es desmentir esa información sin entrar o rebajarse al nivel del otro. Hay que recordar que los hechos hablan más que las palabras, con el tiempo, nuestros hijos sabrán valorar el esfuerzo que haya hecho cada uno con sus respectivos hijos.

Andrea Garcia

 

Psicóloga col. Num. 19.844

22 Febrero 2016

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que tiene una alta prevalencia. El TEA afecta la percepción y el procesamiento cerebral de la información. Del mismo modo que pasa con las personas neurotípicas o con el resto de trastornos del neurodesenvolupamiento, dentro del colectivo TEA hay personas muy diversas. 

Podemos encontrar en comorbilidad con Retraso Mental, con un QI dentro de la normalidad e incluso con QI altos y con talentos especiales.

 
Dentro de la diversidad de las personas dentro del Espectro Autista todas ellas muestran, en mayor o menor grado una alteración significativa en el desarrollo de las habilidades de la comunicación, el lenguaje y la relación social. Además, manifiestan intereses restringidos y conductas repetitivas y estereotipadas. 

 


Están demostrados los beneficios del diagnóstico precoz así como de una intervención psicoeducativa especializada y con cierta intensidad. Por este motivo, es muy importante que las familias de las personas con TEA se informen y se formen para contribuir en la intensidad de la intervención. Y dentro de las familias, los hermanos y hermanas juegan un papel muy importante. Os recomendamos el video “Mí hermanito de la Luna”:

https://www.youtube.com/watch?v=0HRD310kVOY

 

Olga Belmonte Vila

                                                                                                                                                                     Profesora d’EE i Psicopedagoga  Col·legiada 1388

                                                                                                                                   

15 Febrero 2016

Las técnicas de relajación permiten que el niño conozca sus propias emociones y sensaciones, llegando a reconocerlas y controlarlas, pudiendo disfrutar de un estado de serenidad y bienestar.

 

Con niños se suelen utilizar cuando aparecen problemas para manejar las emociones negativas (ira, agresividad, ansiedad, impulsividad ...), también muy recomendable con niños con TDAH.

 

El primer paso es trabajar la técnica con el adulto a partir de una guía de diferenciación entre tensión y relajación de los diferentes grupos musculares para que el niño pueda reconocer que ante una situación desagradable los músculos se tensan y que hay estrategias para poder controlar estas sensaciones.

 

Una vez aprendida la técnica, el niño podrá practicar de manera autónoma, siendo recomendable hacerlo de manera habitual con el objetivo de poder reconocer sus indicadores de malestar antes de la aparición de una reacción desmedida ante una determinada situación.

 

Para más información, no dudeis en consultarnos o echad un vistazo a la web de técnica de relajación progresiva de Jacobson.

 

 

Neus Dalmau Arís

Psicóloga colegiada nº 21501

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Últimamente no paramos de conocer noticias escalofriantes sobre el acoso escolar (bullying) y del entorno virtual (ciberbullyin) en niños, niñas y adolescentes, hecho que ha comportado una alerta sobre este tema.


Pero, qué es el ciberbullying?

El ciberbullying se define como el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el abuso psicológico entre iguales.

El anonimato, la facilidad y disponibilidad para provocar dolor, la dificultad de desarrollar empatía en el entorno digital y la inmediatez de las nuevas tecnologías, son algunos de los factores que hacen del abuso virtual entre iguales un grave problema en la sociedad actual. 

Según los expertos, la falta de control sobre este medio virtual es la que motiva la falta de prevención. Es muy importante concienciar a los más jóvenes de los problemas del uso irresponsable de la red, para erradicar estas conductas.

Falta de conciencia 

El entorno virtual se ha normalizado tanto en nuestra sociedad que los niños, niñas y adolescentes, no toman conciencia de los peligros que puede comportar todo aquello que comparten públicamente. Acciones tales como colgar determinadas fotos de un mismo, compartir información íntima y personal o comentar publicaciones de amigos y/o desconocidos, puede derivar en acciones más graves hacia los otros, que hoy en día se perciben como normales y que, muy pocos, se atreven a denunciar.

Netiqueta’t! 

Netiquétate (http://www.netiquetate.com) es un proyecto de Pantallas Amigas donde se propone un código de convivencia y respecto a la privacidad para disfrutar con responsabilidad de la comunidad virtual y las redes sociales. 



El equipo UDITTA siempre ha defendido la utilidad de las nuevas tecnologías como una herramienta muy potente para disfrutar y aprender, no obstante, creemos que es igual o más importante educar en el buen uso y la responsabilidad.

Os dejamos unos cuántos enlaces de interés.

Pantallas amigas. Canal de youtube con vídeos educativos sobre el ciberbullying
http://www.youtube.com/watch?v=sec_dowfn5m&list=plc186bf9fe0418ed2

Protocolo de actuación escolar frente al ciberbullying
http://www.prevencionciberbullying.com/protocolo-actuacion-escolar-ciberbullying/

Ciberbullying guía práctica
http://www.prevencionciberbullying.com/guia-ciberbullying-parry-aftab/

 

 MªVictoria Jubert Anfrons

Psicologa i Psicopedagoga col. 16747

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