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12 Septiembre 2016

A UDITTA desde hace más de 4 años, se realizan grupos de habilidades sociales para niños y niñas con dificultades de socialización. Dentro de estos grupos es frecuente utilizar la técnica del role - playing. 

 

Desde Uditta queremos que conozcáis el uso de esta técnica, no solo dentro de una terapia individual o grupal sino también el uso y la importancia que le podéis dar en vuestros hogares para poder ofrecer el modelo correcto a vuestros hijos o para ayudar a resolver pequeños conflictos sociales.

En esta técnica lo que se pretende es trabajar ciertos aspectos que queremos modelar en diferentes situaciones sociales, ya sea normativas o de conflicto que suceden en la vida cotidiana de los pequeños. De esta forma se propone que los participantes interpreten un personaje, el cual puede ser un personaje ficticio (el niño se pone un nombre e identidad distinta a la suya) o bien que los niños interpreten lo que ellos harían en determinadas situaciones.

La diferencia entre estas dos distintas opciones depende del objetivo que tengamos. Normalmente, si lo que queremos es evaluar cómo nuestro hijo interpreta o resuelve una situación para poder detectar dónde están las dificultades con sus amigos (comunicación verbal, no verbal o las dos), escogeremos la opción de que se interprete a sí mismo. En cambio, si lo que queremos es trabajar aspectos como la empatía (ponerse en el lugar de una persona que desarrolla un rol diferente o opuesto), el insight (que sean conscientes de su propio rol y de sus dificultades desde un punto de vista ajeno) o queremos poder dar el feedback necesario sin que éste se sienta atacado, usaremos la interpretación de un personaje distinto.

Las situaciones a trabajar en este tipo de actividad dependen de la edad y de la demanda o dificultad de los participantes, pero a grandes rasgos, las más frecuentes suelen girar en torno a las siguientes situaciones:

  • Cómo presentarse o iniciar juego con niños que no conocemos
  • Perder la vergüenza en situaciones donde el participante es el centro de atención
  • Resolver conflictos con los compañeros, padres, profesores, etc.
  • Situaciones donde se espera que los niños sean capaces de autocontrolarse
  • Situaciones donde socialmente se espera una conducta desinhibida tanto verbalmente (participar, preguntar, expresar opiniones) como corporalment (bailar, saltar, hacer teatro)
  • Saber comunicar en general tanto emociones positivas como negativas.

Dentro de éstas podemos modelar tanto aspectos de la comunicación verbal como de la no verbal. Lo común es que aparezcan dificultades en las dos áreas. Algunos de los aspectos a trabajar son los siguientes:

  • Contacto ocular
  • Expresión facial congruente con la emoción expresada y emoción acorde con el mensaje que estamos verbalizando
  • Expresión corporal
  • Tono de voz
  • Escucha activa
  • Respetar turnos de palabra
  • Palabras que podemos utilizar para expresar diferentes significados sin crear un conflicto con el interlocutor: acuerdo, desacuerdo, desagrado, agradecimiento, etc.
  • Respuestas adecuadas a los diferentes mensajes que recibimos del emisor
  • Comunicación asertiva (punto medio entre actitud pasiva y actitud agresiva)
  • Sustituir palabrotas por otras expresiones más adecuadas socialmente.

Dentro de estas actividades, se puede iniciar ofreciendo el adulto el modelo o siendo primero el participante libre de interpretar el rol con el objetivo que el adulto o terapeuta primero pueda avaluar la conducta donde presentan dificultades para así poder modelarla. En todos los casos, el adulto tiene que dar un feedback y el niño o niña debe repetir la conducta hasta que sea la esperada socialmente.

Este tipo de ejercicios no tienen por qué ser solo practicados dentro de situaciones controladas en terapia sino que, animamos a que los padres también practiquéis este tipo de situaciones con vuestros hijos. Tenemos costumbre de que cuando nuestros hijos nos plantean un conflicto, les damos la solución de forma oral y restándole la importancia o dificultad que para ellos tiene, pero quizás el problema subyace en que algunos niños entienden la teoría pero necesitan recursos específicos para ponerlo en práctica.

Asimismo, destacamos también la importancia que tiene el modelo para nuestros hijos. Los niños suelen copiar o imitar las conductas que observan de las figuras de su alrededor, sobretodo de aquellas figuras con las que se sienten más vinculadas emocionalmente, las cuales, además del entorno familiar y amigos, puede ser incluso un personaje de ficción de dibujos animados o videojuegos.

Por eso es importante que, en la medida de lo posible, nosotros también sirvamos como ejemplo ya que si nosotros no utilizamos un lenguaje funcional y expresiones emocionales funcionales con los demás, difícilmente lo harán nuestros hijos. Por ejemplo, si nosotros usamos muchas palabrotas al hablar, ellos obviamente los usaran.  De igual manera, cuando nuestros hijos copien modelos que no nos agradan, la mejor solución es que de manera indirecta ellos estén expuestos más veces al modelo a seguir o correcto que al incorrecto, y que ellos observen como los resultados de usar el modelo correcto son mejores que los resultados que obtienen aquellas figuras que actúan según un modelo socialmente inapropiado.

Andrea Garcia

Psicóloga Col. 19.844

 

 

05 Septiembre 2016

Hay algunas razones por las que la conciencia fonológica (CF de aquí en adelante) es importante para adquirir el aprendizaje de la lectoescritura:

1. La CF ayuda a los niños a entender el principio alfabético. Sin una iniciación a la CF, los niños no tienen la manera de entender como las palabras de su habla se representan por escrito. Tampoco están preparados para entender la lógica de aprender el sonido de las letras individualmente y, por tanto, la estrategia habitual de hacer articular separadamente el sonido de las palabras cuando inician el aprendizaje de la lectoescritura, no tiene sentido para ellos.

2. La CF ayuda a percibir los mecanismos por los que las letras representan los sonidos de las palabras. Si el niño percibe los 4 fonemas de la palabra hablada "casa", esto ayuda a entender que las letras en la palabra escrita corresponden a los sonidos. De esta manera, refuerza el conocimiento individual letra-sonido y la memorización de la palabra global, por lo que le resultará familiar cuando la vuelva a leer.

3. La CF hace posible generar diferentes posibilidades para encontrar palabras de las que sólo conoces parcialmente algunos sonidos por el contexto. Si por ejemplo, un niño de 6 años se encuentra con una frase como "El padre del Polo sube a la bicicleta" y no puede reconocer la palabra bicicleta, la CF le permitirá buscar en un "diccionario mental" palabras que empiecen con sonidos similares y eso le facilitará la comprensión de la frase leída.

Chus de Castro Sánchez

Logopeda Col. 1959

El juego simbólico suele iniciarse alrededor de los 24 meses hasta los 7 años donde el niñ@ imita las acciones de la vida cotidiana del mundo del adulto, aparece cuando el niño ha adquirido la capacidad de representación y es capaz de representar acciones y reglas básicas imaginarias que se refieren a los acuerdos sobre a qué se juega.

El juego simbólico propiamente dicho se da cuando los niños de forma espontánea imita una conducta de adulto o de otra persona y la representa como parte de un juego lúdico.

Así pues, seguro que muchos de vosotros habréis visto como un buen día sus pequeños empiezan a imitar todo lo que haga: quieren barrer, limpiar los cristales, cocinar como vosotros. Estas acciones son una fase preliminar importantísima para que evolucione el juego simbólico y es vital que los dejamos experimentar y "ayudarnos" en lo que los niños quieran hacer.

No tenemos que olvidar la importancia del juego, ya que este es un medio de aprendizaje importante que ayuda a los niños y niñas a conocerse a sí mismos y al mundo que los rodea. El hecho de explorar y reproducir el mundo adulto hace que se desarrolle el pensamiento creativo y les ayuda a resolver conflictos, tensiones, sentimientos.

Silvia Salmoral Martínez

Logopeda Colegiada 08-3831

La teoría de Gardner sobre las inteligencias múltiples aporta el hecho de entender la inteligencia como una capacidad, por tanto, se convertirá en dinámica y modificable, así como en base a tres conceptos:

     I. Capacidad de resolución de problemas reales.

    II. Capacidad de crear productos efectivos.

   III. Potencial para encontrar o crear nuevos problemas.

Así pues, Gardner nos habló de diferentes tipos de inteligencias y cada uno de nosotros puede destacar en una o en otra. Estas son:

    1. Inteligencia lingüística

    2. Inteligencia lógico - matemática.

    3. Inteligencia espacial - visual

    4. Inteligencia cinética - corporal

    5. Inteligencia naturalista

    6. Inteligencia musical

    7. Inteligencia interpersonal

    8. Inteligencia intrapersonal

Por tanto, si tenemos en cuenta que cada persona tiene capacidades diversas es necesario que los centros educativos sean más diversos en cuanto a metodologías para favorecer el aprendizaje de todo el alumnado. Es necesario potenciar las capacidades que se les dan bien en vez de centrarnos en aquellas donde tienen dificultades.

Así pues, debemos ser flexibles si queremos llegar a todos, manteniéndonos en una única manera de hacer, olvidamos muchos niños y jóvenes que se descolgarán del sistema y estarán abocados al fracaso escolar.

En definitiva, todos los agentes implicados en la educación de los niños deben velar por tener niños capaces y competentes en vez de acumuladores de contenidos.

Olga Belmonte Vila

Maestra de EE y Psicopedagoga

 Colegiada 1388

Con la llegada de un nuevo niño en la familia toda la estructura familiar sufre una serie de cambios, tanto a nivel organizativo como a nivel emocional. La noticia del embarazo suele provocar emociones variadas, que van desde la felicidad extrema a sensaciones de angustia por no saber qué papel adoptará cada uno.

¿Cuál será mi papel como hermano mayor?

Para los hijos mayores, la llegada de un hermano requerirá la atención de los padres. Esto puede provocar resentimiento, y en ocasiones pueden aparecer regresiones de hábitos ya alcanzados (orinarse en la cama por la noche, pedir biberón, etc ...). Por tanto, es muy importante la preparación de la llegada del recién nacido y la integración de este a la familia.

A continuación ofrecemos pautas para preparar al hijo mayor por la llegada del bebé.

Durante el embarazo

- Elegir el momento adecuado para explicar el embarazo y siempre adaptando la explicación a la edad del hijo (el momento de dar la noticia siempre es una decisión personal. Hay familias que prefieren explicarlo al principio y otros que prefieren esperar a un estado más avanzado).

- Explicarle que es lo que irá pasando e ir avanzando algunas consecuencias directas que tendrá la llegada del bebé a la familia.

- Darle la oportunidad de que pueda preguntar dudas y explicaros inquietudes, dándole su espacio para que se sienta partícipe en el proceso.

- Recordar su nacimiento y contar anécdotas o historias. A los niños les gusta confirmó que fueron tanto estimados en su llegada al mundo y que se les dio tanta atención como la que ahora requerirá el hermano pequeño.

- Explicarle con antelación cuál será la organización el día del parto y quién lo cuidará.

Después de nacer

- Dedicarle mucha atención el día que venga a conocer al bebé. Poder tener un regalo preparado por él como premio por ser el hermano mayor puede ayudar a hacerlo sentir partícipe en el proceso.

- Intentar no modificar sus rutinas, y si hay que hacer algún cambio, es favorable poder anticiparle.

- Darle un papel activo con las tareas relacionadas con el cuidado del bebé. Es importante que sientan que pueden ayudar y que lo que hacen es importante.

- Darle alguna ventaja de ser el hermano mayor (poder ir a dormir un poco más tarde, por ejemplo).

- Mantener los límites que había instaurados con anterioridad a la llegada del nuevo miembro.

- Intentar dedicarle mucha atención cuando el cuidado del recién llegado lo permita. Reservar un rato diaria para atenderlo y valorar cómo ha ido el día (según edad se harán unas actividades u otras).

Sin embargo, es normal que existan sentimientos de celos y conductas nunca vistas. Los cambios requieren un proceso de adaptación y este proceso variará en función de la edad del niño y de las herramientas que tenga para gestionar esta nueva etapa.

Nieves Dalmau Arís

Psicóloga General Sanitaria. col 21501

 

 

Ya se ha acabado el curso escolar y muchos padres dudan sobre el tipo y cantidad de trabajo que tienen que hacer sus hijos/as durante las vacaciones. En verano el ambiente se vuelve más relajado: vacaciones, niños y niñas menos cansados ​​al no ir a la escuela, se hacen actividades más lúdicas y, sobre todo, hay más posibilidad de pasar tiempo en familia.

 

No obstante, es importante que los niños y niñas no pierdan del todo el contacto con el mundo académico, por dos razones:

 

- Fomentar actividades diferentes durante el día para evitar el aburrimiento: casi todos los niños realizan actividades lúdicas fuera de casa (esparcimiento, casal de verano, piscina / playa, etc.) durante las vacaciones. Por este motivo, también podemos ofrecer actividades alternativas que impliquen un esfuerzo mental o que les suponga un reto intelectual, a fin de estimularlos.

- Anticipamos el síndrome postvacacional: cuando hacemos vacaciones, muchas veces los adultos nos sentimos aplastados al volver al trabajo. Al igual que nosotros, los niños también tienen su periodo de adaptación cuando deben volver a la escuela en septiembre. Si durante las vacaciones han tenido la oportunidad de realizar alguna tarea académica, el choque no es tan grande cuando vuelven a clase después del verano.

 

Desde UDITTA, RECOMENDAMOS A LAS FAMILIAS que:

 

- El tiempo de hacer deberes no sea excesiva: 20 minutos al día es tiempo suficiente, sin embargo, si se quiere hacer más, que no supere 1h al día.

- Si un día no se hacen las actividades, no hay que hacer el doble al día siguiente. El verano también es para descansar y pasarlo bien.

- Si es necesario, se puede hacer un calendario para organizarse la semana, siempre teniendo en cuenta que no hay que saturar a los niños y niñas.

- Las actividades deben ser variadas:

- Hacer uso de algún cuadernillo de verano.

- Lectura de algún libro elegido por el niño / a.

- Hacer uso de las TIC: apps para tabletas, actividades por Internet (por ejemplo: edu365 o xtec), etc.

- Buscar actividades que motiven al niño / a.

 

Esperamos que paséis unas buenas vacaciones!!

 

 MªVictoria Jubert Anfrons

Psicóloga y Psicopedagoga

Col. 16747

 

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